La gestión de residuos hospitalarios: Un problema que requiere mucha atención

El manejo adecuado de los residuos hospitalarios, es un problema al que actualmente hay que prestarle una especial atención. En efecto, basta saber que un hospital con una infraestructura de grandes dimensiones puede llegar a generar una tonelada de residuos  diariamente.

De todos modos, la cuestión no pasa por la cantidad de desechos producidos. Si ese fuera el caso, tal vez la preocupación sería menor y de más fácil resolución. El verdadero problema es cualitativo, es decir, el tipo de residuos que contiene ese volumen; ese contenido es fuente de contaminación y enfermedades y por lo tanto, riesgoso para quienes lo manipulan.

Diversos estudios dan cuenta de que aproximadamente el 20 % del volumen generado corresponde a residuos categorizados como peligrosos. Así considerado, podría pensarse que es un número bajo si se lo compara con el 80 % restante que corresponde a residuos no peligrosos.

Sin embargo, para tener idea de su importancia, se pueden citar datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).  Esos datos dicen que la Hepatitis B, (40 %) y el VIH (2,5 %), lideran las enfermedades por exposición ocupacional causadas por elementos corto-punzantes.

Por consiguiente, encontrar la forma adecuada de eliminación de esta categoría de residuos es el dilema a resolver; un problema que se manifiesta con mayor complejidad en los países de menor desarrollo. En ellos, las opciones usualmente más utilizadas para su destrucción son dos; por un lado la quema, y por otro el descarte junto con los residuos no peligrosos.

INTENTANDO RESOLVER EL PROBLEMA

Afortunadamente, hay países de América Latina que se han tomado muy en serio este tema. En Argentina, a nivel Nacional, la Ley N° 24.051 y su decreto reglamentario N° 831/93; Colombia tiene un marco legal ambiental; la Norma Boliviana NB 742: Residuos Sólidos, en Bolivia y la Resolución Ministerial N° 217-2004/MINSA en Perú para la gestión de residuos hospitalarios, son algunos ejemplos. Todas son instrumentos muy valiosos para controlar y minimizar los riesgos de manipulación de los desechos hospitalarios y proteger a los encargados de manejarlos.

La citada de Perú es una importante resolución, supone un sistema de seguridad sanitaria que abarca todo el recorrido de los residuos. Desde la generación de los mismos, hasta la disposición final adecuada por fuera del establecimiento. Así funciona en ese país.

LA GESTION INTEGRAL DE RESIDUOS HOSPITALARIOS

Para realizar una gestión adecuada de los desechos, hay que seguir una serie de pasos. Lo primero que se requiere es que puedan ser identificados separadamente. Así, para llevar a cabo esta tarea existe un código de colores:

Color Rojo: elementos corto-punzantes, biomateriales, restos anatomopatológicos y remanentes químicos.
Verde: productos biodegradables, comunes y material inerte.
Gris: productos reciclables (vidrios, plásticos, papel, etc.)  

En consecuencia, para poder hacer una disposición y segregación ordenada, se utilizan envoltorios o recipientes de distintos colores; de la siguiente manera:
_ Productos comunes: en bolsa verde

_ Productos reciclables: en bolsa gris (cartón, plásticos, radiografías y latas de leche); el papel, a su vez, va en recipientes exclusivos; el vidrio y las botellas plásticas, en contenedores.

_ Material biosanitario: en contenedores rojos con tapa a pedal; en bolsas rojas.

_ Restos anatomopatológicos: los vómitos y la orina se eliminan directamente por alcantarillado; los provenientes de restos humanos de todo tipo, en doble bolsa roja y siempre congelados.

_ Elementos cortopunzantes, en contenedores rojos tipo guardián siempre rotulados. Con este tipo de residuo hay que tener en cuenta que cuando alcanzan las ¾ partes de su capacidad o los 30 días de uso, deben ser depositados en bolsa roja.

_ Productos químicos y farmacológicos: en contenedores rojos rígidos rotulados como de riesgo.

_ Elementos citotóxicos: en contenedores rojos con bolsa y rotulados.

_ Frascos de medicamentos citotóxicos: en contenedores rígidos tipo guardián especial, también rotulados.

_ Metales pesados y mercurio: en frascos plásticos con aceite mineral, con las siguientes recomendaciones: “Manipular con guantes y tapabocas” y “En caso de esparcimiento, recoger con hojas de papel”.

_ Químicos reactivos: en frascos tipo garrafa, separados e identificados

Luego, una vez realizada la separación, el próximo paso es trabajar de acuerdo a una ruta sanitaria previamente establecida; esta ruta fija horarios y recorridos para el depósito de los distintos materiales en los cuartos de almacenamiento.

Finalmente, en el último paso los residuos se pesan, se registran esos pesos y las cantidades de bolsas, se digitalizan los datos y se reporta la información a la secretaría de salud.

Así, terminado este proceso los residuos están listos para ser entregados a las empresas de gestión externa. Estas, asimismo, de acuerdo al tipo de residuo realizarán diferentes acciones:

Bolsas rojas: incineración
Bolsas verdes: relleno sanitario
Bolsas verdes: aprovechamiento y disposición final
Bolsas grises: reciclaje y reutilización  

EN CAMINO HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA

Como se ha podido observar, existen iniciativas estatales cuyo objetivo es lograr una conveniente y segura gestión de los residuos hospitalarios. No obstante, como es norma cuando se trata de temas relacionados con la sustentabilidad del ambiente, la participación sola del Estado es insuficiente; en efecto, requiere el involucramiento, esfuerzo y compromiso de todos los actores de la sociedad.

Entonces, de esta manera se podrá cumplir con el concepto de desarrollo sostenible definido en el Informe Bundtland en 1987; el que dice que el desarrollo debe “satisfacer las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”. Solo así, el resultado final alcanzado será una mejor calidad de vida.

Silvio Monteleone

Silvio Monteleone

- Ingeniero Agrónomo egresado de la Universidad de Buenos Aires
- Master en Agronegocios en la Universidad de Belgrano y una Maestría en Economía Política y Gobierno en la Escuela de Gobierno del Chaco.
- Participe como expositor en las I Jornadas Chaqueñas de Democracia y Desarrollo
Silvio Monteleone

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