Sol y Dar y Dad


Un nuevo concepto. Un movimiento.

La palabra solidaridad siempre me generó mucha curiosidad, su significado me cautivo aún antes de estudiarlo y profundizar en él, es más creo que al ser una palabra de uso tan corriente, necesita ser definida o redefinida, ya que justamente al haber sido usada y ABUSADA, hoy seguramente ha perdido su significado como concepto profundo y solo significa lo que significa para quien la nombre o la practique.

Este concepto proviene del latín soliditas que hace referencia a una realidad homogénea, entera y unida donde los elementos que conformaban ese todo eran de igual naturaleza.

De este modo, el concepto de solidaridad describe la adhesión de modo circunstancial a una causa o a proyectos de terceros. El término se utiliza en forma habitual para denominar una acción de perfil dadivoso o bienintencionado. De todas maneras, su raíz etimológica hace referencia a un comportamiento in-solidum, es decir, que se enlazan los destinos de dos o más personas. Por lo tanto, ser una persona solidaria no se limita al ofrecimiento de ayuda, sino que implica un compromiso con aquel al que se intenta ayudar.

Hasta aquí iba bien, porque es lo que leía en cada definición del diccionario, de internet o de donde fuese (ustedes pueden googlear y verán que todos acuerdan lo mismo), pero de todas maneras siempre me pareció que había algo mas escondido en sus letras, en su etimología, en su inventor. La vida y mi intento por practicar la solidaridad de manera real me hacían sentir esto: Una inconformidad con lo conocido, un gustito a poco, a incompleto.

Entonces debiendo utilizar algún estimulante para inspirarme decido ingerir una buena dosis de danonino (vicio que me quedo de mis épocas oscuras de la infancia) y allí, como una revelación se abrió delante de mí su significado.

La solidaridad es………(rulo de tambor con suspenso): “Un proceso matemático de transferencia de riqueza de pago diferido”

¡El danonino me pega fuerte! (como ven)

Claro en ese momento yo mismo me sorprendí por el concepto y me di cuenta qué necesitaría explicarlo detalladamente, porque sino nadie entendería nada (ni siquiera yo)…

¿Cómo hacer semejante cosa?

No me quedo otra que ingerir, aún en contra de mi voluntad, una doble dosis danoninística para tal fin. Su efecto fue el esperado, y en una intoxicación láctea pude introducirme en las profundidades del concepto y descubrí lo siguiente:

Are you ready?

La solidaridad es una cuestión de balance, de debe y haber, un proceso matemático muy simple donde las cuentas deben estar equilibradas para que el ejercicio no dé perdida. (Se ve que la intoxicación me trasladó a mis años de estudiante de ciencias económicas)

Alguien, alguna vez en tu vida te ha dado algo que vos necesitabas, alguna vez en la vida alguien te ha dado algo que vos NI SIQUIERA PEDISTE, pero de todas formas te fue concedido. Muchas veces esas dádivas aparentemente no se necesitaban, pero con el correr de los años se transformaron en una riqueza, en un potencial, en una bendición. Otras veces esos dones te salvaron la vida, porque te llegaron en el momento justo. Las cosas dadas son cientos: afecto, cariño, amor, tiempo, oídos, paciencia, perdón, comprensión, educación en el amplio sentido de la palabra, alegría, alimentos, sonrisas, soluciones, una cama, ropa, estímulos, oportunidades, etc., etc.

Este regalo que nos han dado nos genera una entrada, es un traspaso de riqueza que alguien hace hacia nosotros, nos genera un ingreso. Pero este debe ser cancelado antes del fin del ejercicio, como en un balance, es como adquirir un compromiso de pago diferido sobre un bien que comienzo a disfrutar instantáneamente sin mediación de una contrapartida o pago por el mismo. Es como sacar algo en cuotas, donde la primer cuota será abonada recién dentro de muchos meses.

Las personas encargadas de estas “entregas” de estos “dares” tienen infinitas identidades, pueden ser: tus padres, tus hermanos, miembros de la familia, los amigos, docentes, vecinos, o simplemente perfectos desconocidos, lo cierto es que: no hay nadie en la tierra que pueda decir de manera concreta y fehaciente que NUNCA NADIE LE DIO NADA. Podría discutirle eso a cualquiera, porque aún el mismo milagro de la vida no deja de ser un don recibido.

Partiendo de ese AXIOMA entonces todos hemos contraído una DEUDA, porque esa dádiva recibida tiene una contrapartida tremendamente poderosa, es un poder en sí misma, pero poderosamente ambivalente. Como la energía, puede usarse para iluminar una ciudad o para destruirla. Esta dádiva es una bomba de tiempo en tu tiempo, y si no la soltas te puede explotar en las manos, si no devolves o pagas la deuda contraída, la misma se aumentará día a día, empobreciéndote. Lo que te fue dado, no debe quedarse contigo debe salir, debe fluir, es energía, es deuda que necesita ser cancelada.

Ahora, la trasferencia de riqueza es simplemente hacer correr el don. Yo debo dar lo que me ha sido dado. Esto se hace de forma diferida, porque no debo devolvérselo a quien me lo dió, es más, ni siquiera debo devolver lo que me fue dado, en la misma medida o especie. Simplemente debo estar atento al momento en donde la vida me requiera que realice el pago.


Es pago diferido.

Pueden pasar meses, puede haber miles de kilómetros en medio, pueden pasar años…

Lo que sí es seguro: La trasferencia será solicitada, eso es ley…

La vida no se tarda ni se apura, simplemente se desarrolla.

Y en ese momento, por fin en ese momento la deuda será cancelada y podrás estar tranquilo. La energía poderosa habrá seguido su rumbo cumpliendo su objeto.

Al comprender esto, uno toma conciencia de ser parte de una cadena donde todos somos eslabones, y no existe ninguno que solo reciba, es una cadena en la que todos dan, por eso es que nunca jamás, quienes forman parte de ella, necesitarán algo durante mucho tiempo, ya que en ella habitan miles que están buscando donde depositar, transferir, devolver riquezas previamente recibidas. Están buscando donde canalizar esta poderosa energía incontenible.

Como a uno nunca le dan solo una riqueza, sino que el recibir es constante, también se transforma en constante el compromiso de hacer mover el capital solidario. Si me lo quedo me empobrezco, se corta la cadena y eso me perjudica principalmente a mí. Si mi cadena se corta significa que en algún momento voy a necesitar algo y nadie me lo podrá dar. También significa que alguien muy cerca mío estará sufriendo, necesitando algo que yo tengo y se está echando a perder en mi poder porque no lo suelto… se está echando a perder una vida porque yo no doy.

Gandhi decía: “El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón”

El maestro hindú nos pone en otro plano y creo que es bueno pensar en cada palabra de la frase. Retener algo que no necesito tiene que ver con la decisión consciente de NO DAR, es ignorar conscientemente la necesidad del mundo y es tomar la postura egoísta de decir: NO VOY A DAR NADA. Esa persona es considerada por el viejo maestro como un LADRÓN. Esa actitud es la misma que ROBAR.

La energía incontenible de la que hablamos justamente es incontenible porque si uno se la queda, en primer lugar pone en riesgo su vida. Comienza empobrecerse y a empobrecer el entorno. Se corta la cadena. Eso es peligroso.

Si uno se distrae y dice “A mí nunca nadie me necesitó”, o “Yo no puedo ayudar a nadie” o “A mí nunca nadie me requirió el pago”, es simplemente porque no está mirando a su alrededor, está con los oídos tapados, está cegada la mirada del corazón, o ha sido profundamente engañado por un sistema macabro que le ha hecho creer que no tiene nada para dar.

Abro Paréntesis (

Como se me comenzaba a pasar el efecto del danonino y ya no tenía más posibles ingestas del mismo me apuro porque todavía no he definido etimológicamente el concepto y no me voy a despedir sin hacerlo.

Cierro paréntesis)

La palabra solidaridad como la conocemos está mal escrita, en realidad son 3 palabras en una, separadas por una “y” (griega), lo que sucede es que así como se ha confundido su significado, y se lo ha mal usado, también se ha modificado su forma original de escribirla.

Su correcta escritura es la siguiente: Sol y Dar y Dad

Explicación etimológica

(La palabra es filosofía pura, encierra todo lo que acabo de desarrollar arriba)

Lo mágico de la Sol y Dar y Dad es que despierta nuestras conciencias a una nueva mirada de: nosotros mismos como seres, de nuestro prójimo y de nuestra raza toda. Define nuestra enorme riqueza como humanos. Nos ubica en la nueva escala paradigmática de la riqueza.

No existen los pobres. Yo soy rico. Puedo tener ausencias o necesidades, pero eso justamente es parte de mi potencial, porque me obliga a relacionarme con el otro, me obliga a necesitar, me obliga a depender. Soy un ser dependiente. Necesito. No puedo vivir solo. El hombre es un ser comunitario. La necesidad es riqueza.

Vivir así nos ilumina la vida, comenzamos a descubrir lo importante de lo importante. Esto te tranquiliza. Te hace más feliz.

Es cambiarte de baldosa

Es un cambio de paradigma

Por eso solydarydad comienza con SOL.

Ahora, la luz te moviliza a dar, a buscar la manera de hacerlo, de una y otra forma, inventando espacios donde se pueda canalizar la poderosa energía incontenible, donde uno salde su deuda, fortalezca los eslabones de la cadena que lo rodean, aún donde parece que no vale la pena, eso nos enriquece más, nos hace más fuertes, por eso en la palabra sigue el DAR.

Dar es la consecuencia de la iluminación.

Pero no termina ahí, falta el final que nos insta a enseñarle al que le damos que no se puede quedar con lo recibido, porque la vida le exigirá el feedback, el retorno, continuar la cadena, dar de gracia lo que de gracia se recibió. El imperativo de la segunda persona del plural, es una orden. DAD. Le ordena al que recibe a dar, a entrar en la cadena, a ser parte de ella, a ser iluminado por el concepto de saber que no es que haya necesitado porque es pobre sino justamente porque es rico y la bendición de la necesidad le ha llegado para que sea salvado.

La palabra Sol y Dar y Dad en sí misma nos ilumina, nos hace hacer y nos obliga a enseñar a hacer para que el otro aprenda. En este proceso, retroalimentado por miles de seres humanos, el sentido de la inclusión es infinito, el reconocimiento de la diversidad es obligatorio y el germen de lo eterno se hace comprensible… Tangible.

SOL= ILUMINAR

DAR= HACER

DAD= ENSEÑAR

Martín Gómez

Martín Gómez

o Músico, fundador de la Academia Solidaria de Arte (ASA)
o Director de Cultura (2011 – 2013) y Secretario de Desarrollo Humano teniendo a cargo las direcciones de Cultura, Deportes, Turismo, Educación y Centros Vecinales (2013 – 2015) en la ciudad de Villa Allende, Córdoba.
o Realicé la Diplomatura en Diseño de Políticas Públicas.
o Actualmente trabajo en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Córdoba.
o Desde el 2017 también soy pastor de la iglesia evangélica la Misión donde con un grupo de personas tratamos de parecernos a Jesús.
o Esposo de Paula y padre de Astor y Aquiles y tomador de helado de limón
Martín Gómez

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