La Moncloa Argenta

Llegué unos quince minutos antes porque nos había sido dicho que serían puntuales, pero más que nada porque conozco el endemoniado tránsito de Resistencia y encontrar lugar para estacionar, entre semana, a pasos de la Casa de la Cultura es un problema.

Afuera mucha, mucha gente. Algunas caras conocidas. Nosotros convocados como parte de los evangélicos de la provincia.

Cuando entramos al recibidor antes de ir al mini teatro tratamos de ir con cautela para saber de qué se trataba, que una nota nos llegue invitando a un evento provincial con la firma de los responsables de los tres poderes del estado provincial y otros actores de renombre pero sin indicar de qué se trataba era todo un misterio.

Oí al pasar a un hombre que no conozco decirle a otro lo contento que estaba.

  • Sabés qué. Ahora volverme a mi ciudad con mis hijos y mi esposa, dejar de andar en la boca de toda la gente, no hay más lindo que eso. – Le dijo a su interlocutor pero no entendí nada.

Cuando entramos al salón estaba atestado ya de gente pero pudimos ubicarnos bien. Y ahí tuvimos la primer sorpresa de la mañana, y no sería la última. Una mesa con unas doce sillas ocupadas por el Gobernador Peppo, los precandidatos a gobernador Vacileff Ivanoff, Capitanich, Peche y otros; la Presidenta del Superior Tribunal de Justicia de Chaco; la Presidenta de la Legislatura Provincial. Detrás de ellas un nutrido grupo de personas, no menos de 200; alcancé a divisar sindicalistas, intendentes, legisladores provinciales actuales, legisladores provinciales anteriores, Senadores y Diputados nacionales por nuestra provincia y supongo que un sin número de funcionarios que desconozco sus nombres y cargos.

Después de un breve ensayo en el micrófono el gobernador tomó la palabra (segunda sorpresa pensé, no hay protocolo).

  • Buenos días a todos, sabemos del esfuerzo por estar aquí y entendemos la expectativa por escucharnos sin saber exactamente qué diremos.

Los pastores que estaban al lado mío miraban desconfiados.

  • No queremos andar con rodeos en esta mañana porque entendemos que nuestra provincia merece y está esperando lo que venimos a decirles.

Apresuró un poco de agua que había en un vaso, Capitanich le puso una mano en el hombro con cierto tono paternalista, detrás suyo su esposa hizo lo propio.

  • Queremos decirles que todos quienes estamos aquí en este escenario, estamos de acuerdo en declinar toda clase de candidatura, renunciar a toda clase de privilegio dirigencial, y juntos, los dirigentes de los tres poderes de la provincia, los candidatos a la sucesión de esos poderes que ya han actuado y todos los funcionarios políticos de los tres poderes retirarnos de la vida pública de nuestra provincia y ceder nuestro lugar a las nuevas generaciones de chaqueños.

A esta altura no había ninguna clase de reacción por parte de la audiencia que contemplaba atónita lo que estaba sucediendo, los únicos que estaban más activos que nunca eran los fotógrafos de todos los medios.

Alcancé a ver algunas reacciones del escenario. Pedrini cerró un puño en señal de victoria; Aída Ayala levantó ambas manos mirando al cielo muy contenta; Gustavo Martínez se abrazó con Sampayo, Rozas no pudo más de emoción y rompió en un llanto contenido, los intendentes celebraban y aplaudían, la Doctora Valle balbuceó algo así como “gracias Dios” que se coló en el micrófono, Vacileff y Peche asentían con la cabeza visiblemente emocionados.

  • Queremos pedir perdón. – Continuó Peppo
  • Hemos hecho las cosas a medias. Mucho hemos podido avanzar, pero otro tanto no. Entendemos que están cansados de nuestras peleas, de nuestras acciones. No podemos tener a una provincia de rehén.Volvemos a la vida privada, a nuestros quehaceres, a vivir de nuestras profesiones. –hizo una nueva pausa.
  • Damos un paso al costado para que sea convocado a un gran pacto provincial de gobernabilidad y desarrollo de las instituciones sin mezquindades, sin ataduras. Todos los que hace más de tres años ingresamos a alguno de los tres poderes, en cualquiera de sus órdenes, nos vamos. –dijo con un tono ya sobresaltado y efusivo.

A esta altura ya todo el salón era un vivaz aplauso de pie, yo no lo podía creer, estaba siendo testigo del renunciamiento más grande del liderazgo de una provincia en toda su historia.

Pip… pip… pip… hizo el despertador del celular y entendí todo. Sólo fue un buen sueño.

Pero me puse a pensar ¿es factible un pacto de la Moncloa local para sacar adelante una ciudad, nuestra provincia, nuestro país?

Después de la visita del expresidente español Felipe Gonzalez esa expresión volvió e estar en boga, haciendo alusión por supuesto a los acuerdos económicos y de gobernabilidad que suscribieron los referentes de la vida política de ese país a finales de los ´70.

Pero ¿es posible una clase de acuerdo aquí en beneficio de todos? La grieta pareciera ser tan distante que un intento de comunicación de uno u otro lado del abismo sólo se oye como un eco lejano.

Si la política es el arte de lo imposible (definición vulgar que nada tiene que ver con su sentido real), entonces deberíamos decir que no, que aún es posible, difícil, pero posible. En una provincia y país donde en la praxis los tres poderes están cooptados por la política.

Pero cuál es el condimento primario de ese pacto que se firmara hace más de 40 años en la península ibérica y que acá no tenemos: renuncia.

Los sindicatos que se habían opuesto al pacto pero que después terminaron firmando el mismo “renunciaron” a algo; los partidos políticos de ese entonces  “renunciaron” a sus pretensiones. Y así todos.

No hay avance si no hay renuncia, no hay madurez y crecimiento si no hay renuncia.

La vida misma funciona de esta manera, renunciamos a una etapa para avanzar a otra. Y el que no lo hace y se niega a eternizar algo que debería ser temporal debe prepararse para sufrir las consecuencias.

Esa palabrita renuncia, que por estos días también está en boca de todos, es la que nos hace falta practicar si deseamos superarnos. ¿Pacto de la Moncloa? No gracias, eso está lejos todavía por estas pampas.

Mariano Manuel Zavala

Mariano Manuel Zavala

Esposo, Padre de 3 hijos
Pastor de la Iglesia Evangélica Congregacional
Analista de Sistemas por la Universidad Autónoma de Entre Ríos
Licenciado en Estudios Teológicos por el Miami International Seminary
Presidió durante dos años el Centro de Estudiantes de la Universidad en la UADER Concepción del Uruguay.
Fue Concejal durante 2 años en el Municipio de Maciá, Entre Ríos
Mariano Manuel Zavala

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